Cómo fortalecer tu sistema inmunológico

Los glóbulos blancos, también conocidos como leucocitos, son la defensa natural del cuerpo contra las infecciones y son una parte importante de la función del sistema inmunológico. Estos glóbulos comen bacterias extrañas y otros organismos que invaden el cuerpo; por lo tanto, son los responsables de la inmunidad (la habilidad del cuerpo para combatir las infecciones). Es posible que algunas personas tengan sistemas inmunológicos más débiles debido a su genética y otras debido a las infecciones virales o bacterianas..

 

COME ALIMENTOS CORRECTOS

 

 

1. Obtén suficiente proteína. Comer una dieta balanceada garantiza que los nutrientes adecuados lleguen a la médula ósea, que es el lugar en donde se producen los glóbulos blancos. Empieza por asegurarte de comer mucha proteína, la cual es el componente más importante de los glóbulos blancos. Puedes obtener proteínas de las carnes, el pescado, las aves de corral, el queso, los huevos y la leche.

 

 

 

 

 

 

2. Elige las grasas adecuadas. Evita las grasas saturadas, pero come muchas grasas no saturadas. Las grasas saturadas aumentan el riesgo de enfermedades del corazón, pero las grasas no saturadas ayudan a la absorción de vitaminas liposolubles en el cuerpo.[2] Estas “grasas benignas” se encuentran en el maíz, el ajonjolí, el cártamo, la soya y los aceites de semilla de algodón.

 

 

3. Come cantidades limitadas de carbohidratos. Consumir cantidades adecuadas de trigo, maíz y cereales te ayudará a crear la energía necesaria que necesita tu cuerpo para producir glóbulos blancos. Sin embargo, consumir cantidades excesivas de estos alimentos dará como resultado niveles menores de linfocitos T (y por lo tanto, respuestas inmunes más bajas).


4. Incorpora otros alimentos de estimulación inmunológica en tu dieta. Hay una serie de alimentos específicos que pueden ayudar. Estos incluyen:

  • Ajo 
  • Almendras 
  • Col rizada 
  • Frijoles blancos 
  • Hongos reishi 
  • Arándanos y frambuesas 
  • Yogur 
  • Té verde, té matcha, y té de tulsi 

 

5. Come antioxidantes. Los antioxidantes son las vitaminas, los minerales y otros nutrientes que ayudan a reparar las células dañadas en el cuerpo. Algunos ejemplos de antioxidantes son el beta caroteno, las vitaminas C y E, el zinc y el selenio. Puedes encontrar estos nutrientes en ciertas frutas o verduras o los puedes tomar como un suplemento.

  • El beta caroteno se encuentra en los albaricoques, el brócoli, la remolacha, los pimientos verdes, los tomates, el maíz y las zanahorias.
  • La vitamina C se encuentra en las bayas, el brócoli, las nectarinas, las naranjas, las fresas, los pimientos, los tomates y la coliflor. 
  • La vitamina E se encuentra en el brócoli, las zanahorias, las nueces, la papaya, la espinaca y las semillas de girasol. 
  • El zinc se encuentra en las ostras, la carne roja, los frijoles, las nueces y los mariscos.

 

6. Sé escéptico con los productos de “estimulación inmunológica”.  Médicamente hablando, lo mejor que puedes hacer por tu sistema inmunológico es vivir una vida saludable diaria, tener la atención médica adecuada y oportuna para las enfermedades e infecciones y tambien puedes complementar tu dieta con suplementos alimenticios los cuales son naturale sy no llenan el cuerpo de químicos.


7. Incrementa tu consumo de zinc.
 El zinc es uno de los componentes más importantes de las enzimas presentes en los glóbulos blancos. Una deficiencia de este mineral puede causar un sistema inmunológico más débil. Puedes encontrar zinc en las carnes, el pescado y la leche.

 

8. Asegúrate de estar recibiendo suficiente cobre. Solo necesitas una pequeña cantidad de cobre para estar sano (la cantidad total de cobre en un cuerpo humano sano es solo de 75 a 100 miligramos), pero sí juega un papel muy importante en el metabolismo y la función inmunológica, la neutralización de los radicales libres y posiblemente la reducción de algunos de sus efectos nocivos.Puedes encontrar cobre de las vísceras, los vegetales de hoja verde y los cereales.

 

 

9. Obtén suficiente vitamina C. La vitamina C aumenta el número de glóbulos blancos y mejora la eficacia de las células. También es un antioxidante, lo que significa que evita la destrucción de los glóbulos blancos existentes. Además de los suplementos, puedes obtener vitamina C de las naranjas, las fresas y la mayoría de frutas cítricas.

 

 

10. Sé consciente de tus niveles de vitamina A. La vitamina A también es un antioxidante y ayuda a tu sistema inmunológico a funcionar más eficientemente. Además de los suplementos, puedes obtener vitamina A de las zanahorias, los tomates, los chiles y las calabazas.

 

11. Prueba otros remedios naturales. Se dice que la echinacea,  ginseng, el aloe vera, y el té verde aumentan el número de glóbulos blancos. 

  • Puedes encontrar el selenio en el atún, la carne de res y las nueces de Brasil.